La prestigiosa cocina de los Hermanos Torres ha subido a 2.350 metros de altitud para ofrecer una cena mágica en el Restaurante Llac de Pessons en el sector Grau Roig de Grandvalira. Los reconocidos chefs Sergio y Javier Torres, propietarios de los restaurantes barceloneses Eldelmar y Cocina Hermanos Torres –este último galardonado con tres estrellas Michelin– prepararon para su estreno en los fogones de Grandvalira un menú especial con los productos autóctonos de base, como es habitual en su cocina, y guiños a las montañas andorranas.
Un menú a caballo entre Barcelona y Andorra
Unos setenta comensales tuvieron el privilegio de poder asistir a la cena en el Refugio de Pessons, donde se alcanzó el aforo máximo. Los asistentes llegaron con retrac hasta el restaurante, ubicado en medio de las pistas a 2.350 m de altitud, y les daba la bienvenida una buena hoguera que ya empezaba a calentar la velada.
Sergio Torres explicó la propuesta que habían preparado para la ocasión: "Los comensales encontrarán una cocina de los Hermanos Torres, la que hacemos en el restaurante, pero que hemos adaptado para aquí. Hacemos un viaje entre Barcelona y Andorra". La experiencia empezó con unos aperitivos cargados de significado: una sopa de cebolla, inspirada en la tradición andorrana pero con un giro único, puesto que las cebollas provienen de los campos de Fuentes de Ebro, cultivadas por el padre de los chefs y con denominación de origen. Acompañándola, un panot de parmesano con trufa de invierno, evocando la rosa de Barcelona y trazando un puente gastronómico entre la capital catalana y las montañas andorranas.
El viaje siguió con unos guisantes del Maresme, sublimados con una salsa de jamón ibérico y migas del pastor, seguido de un arroz a la llauna con aceitunas negras y un exquisito bloque de buey curado durante 100 días en bodega. La experiencia culinaria cerró con un toque dulce y evocador: La Era de Cacao, un postre donde el chocolate se convirtió en el protagonista de un final memorable.
Con jornadas gastronómicas como ésta, o como las que se han celebrado este año para conmemorar los 25 años del Racó de Solanelles o las del Snow Club Gourmet, que han contado con una decena de chefs estrella Michelin, Grandvalira reafirma su apuesta culinaria, convirtiéndose en un referente de la buena cocina en pistas como complemento a la experiencia de esquí y de montaña, donde la belleza de las montañas andorranas suma un toque mágico y muy especial
Amantes de Grandvalira
Sergio Torres, apasionado del deporte, mostró su predilección por las estaciones de Grandvalira Resorts: “Nos gusta mucho el esquí, desconectar, la montaña... Javi y yo ya veníamos a Andorra de pequeños y es un lugar que nos atrae y nos gusta mucho. Este año hemos venido en familia seis o siete veces, con la mujer y los niños, y nos encanta. Dejas a un lado el trabajo y vienes aquí a desconectar, vale mucho la pena”. El chef catalán quiso destacar también el alto nivel de las propuestas gastronómicas de la estación y añadió que "aquí en pistas es alucinante, puedes comer muy diferente y hay una diversidad de cocina de mucha calidad que siempre me sorprende". “Además, veo que hacéis ruido, que tenéis muy buenos cocineros, como Nandu Jubany, y que cada vez evoluciona aún más”. Sergio Torres se mostró también muy contento con poder realizar este evento en uno de sus espacios preferidos de Grandvalira. "El restaurante del Llac de Pessons es muy especial. Es un restaurante que cuando acabas un día de esquí y paras aquí, cansado, y te encuentras con la chimenea, la gente, el buen rollo... ¡siempre se come bien, y con hambre, aún más!".