Tras dos años de trabajo y planificación, el hotel de cinco estrellas Castilla Termal Monasterio de Valbuena, situado en plena Ribera del Duero, acaba de inaugurar Converso, un nuevo restaurante con una apuesta gastronómica cuyo objetivo es posicionarse como un referente gastronómico en la Milla de Oro de la Ribera del Duero, gracias a su apuesta por la sostenibilidad y la gastronomía de kilómetro cero. De hecho, Converso es el resultado de un esfuerzo colectivo que celebra la excelencia, el amor por la cocina y el respeto por el entorno.
Detrás de su propuesta culinaria está Miguel Ángel de la Cruz, reconocido por su compromiso con la cocina sostenible. Ostenta una estrella Michelin, una estrella verde y dos soles Repsol, además de haber sido galardonado con el Premio Sostenibilidad Revelación en la última edición de Madrid Fusión. La ejecución del día a día en cocina está en manos de Manuel Sanz, quien lidera un equipo joven y apasionado que también cuenta con la sumiller Paula Menéndez.
La propuesta culinaria de Converso se fundamenta en tres pilares: ingredientes locales y de temporada, procesos artesanales y tradicionales, así como creatividad y autenticidad. Además, la filosofía de la propuesta gastronómica de Converso es la sostenibilidad. En este sentido, la gastronomía es respetuosa con el entorno y se apuesta por prácticas responsables que minimicen el impacto ambiental, fomentando un modelo más consciente y equilibrado.
A través de los dos menús degustación Essentia, compuesto por 10 pases, y Centum, con 13, los comensales pueden disfrutar de platos que rinden homenaje al recetario clásico, los bosques y la caza, fusionando la tradición con una mirada contemporánea. Se trata de una experiencia en la que adentrarse en sabores y texturas propias de la región, brindando una inmersión en la creatividad de la cocina local que respeta los ingredientes de temporada.
Para acompañar la experiencia gastronómica, CONVERSO ofrece un maridaje diseñado por Paula Menéndez, Head Sommelier del restaurante. Ganadora del Premio Sumiller Revelación Marqués de Vargas, Paula ha desarrollado su carrera en prestigiosos restaurantes con Estrellas Michelin. Su selección de vinos busca resaltar cada plato, equilibrando tradición y modernidad con referencias que reflejan el carácter del territorio.
En su apuesta por la sostenibilidad, en Converso se emplean ingredientes de productores locales y de cercanía, así como de su propio huerto, para asegurar frescura, calidad y apoyo a la comunidad. Este compromiso con el territorio no solo aporta autenticidad a los platos, sino que refuerza la conexión entre el restaurante y el entorno en el que se ubica, apostando siempre por el mejor producto de proximidad.
Un viaje culinario con raíces y pasión en una ubicación privilegiada
El restaurante se ubica en una sala del antiguo Monasterio de Santa María de Valbuena, rodeado por muros de piedra centenarios, y acoge un total de 14 mesas con una capacidad máxima de 30 comensales. Este espacio, cargado de siglos de historia, ha sido cuidadosamente adaptado para albergar una cocina moderna a la vista y una barra donde comienza el viaje gastronómico, ya que el primer pase del menú se sirve directamente desde las manos del chef al comensal.
Para Miguel Ángel de la Cruz, participar en este proyecto es una extensión natural de su filosofía culinaria: "Me motiva el compromiso de Castilla Termal con la sostenibilidad y el entorno rural. Converso es una apuesta por los productos locales y el respeto por la naturaleza". Destaca especialmente el uso del huerto propio del hotel como un valor diferencial, permitiendo que los ingredientes lleguen a la cocina pocas horas después de ser recolectados. Entre los platos que ha diseñado, resalta una creación con anguila, inspirada en la anguilera que antaño existía en el monasterio.