El pueblo de Mont-roig del Camp, ubicado a 30 kilómetros de Tarragona, tiene un legado cultural innegable. Uno de los máximos exponentes del surrealismo español, Joan Miró, plasmó en varias de sus obras los vínculos emocionales que le unían a la villa tarraconense.
Aunque Miró era de origen barcelonés, su familia tenía una masía en Mont-roig del Camp. Alojado allí tras una enfermedad, decidió dedicarse a la pintura y fue la propia finca, propiedad de su familia, la que vio nacer sus primeros lienzos. Posteriormente, se instaló en Mallorca y su éxito le llevó a exponer en ciudades como Nueva York, París o Londres; pero mantuvo la masía en Mont-roig, donde acudió a buscar inspiración hasta los 83 años.
En la actualidad, los más apasionados al arte pueden recorrer los enclaves que más inspiraron al artista catalán a través de la ruta “El paisaje emocional de Miró”. Este recorrido transita por cinco espacios señalizados que están reflejados en algunos de los cuadros más míticos del pintor: la primera parada es la masía Mas Miró, uno de los centros neurálgicos de su obra y que dio lugar a lienzos como “La Masía”; la segunda visita es la playa La Pixerota de Mont-Roig, cuya orilla se evidencia en “Playa de Mont-roig”, que dio lugar a su cuarta obra pictórica.
La ermita de San Virgen de la Roca, uno de los puntos turísticos más emblemáticos del municipio, también forma parte de la ruta de Miró, ya que le inspiró para plasmar en lienzo la obra “Montroig, San Ramón”. La ruta también para en enclaves como la montaña de Les Creus - desde donde se ve una perspectiva del municipio - y la iglesia, lugares que dieron vida a los títulos “Mont-roig, el pueblo” y “Pueblo e iglesia de Mont-roig”, respectivamente.
Un alojamiento privilegiado que nació en el pueblo que enamoró a Miró
Además del vínculo con su municipio, la ubicación de Playa Montroig resulta ser un alojamiento con una ubicación privilegiada para realizar otras actividades turísticas más allá de bañarse en las aguas del mar Mediterráneo. Es el caso del cicloturismo y el senderismo: el pueblo tarraconense también presenta varias rutas de ambas modalidades deportivas y el camping se convierte en un ‘campo base’ idóneo para ser la casilla de salida a una estancia de turismo deportivo.